Quiénes estamos detrás de la mesa
Este proyecto nace de una cocina pequeña y un horno de leña prestado los domingos. Cada persona que colabora en Les ZouZ aporta un oficio distinto: pan, conservas, dulces o la calma de poner la mesa.
Panadera de masa madre y editora
Lleva más de ocho años horneando en casa con harinas de molino local. Escribe cada receta después de probarla al menos tres veces, anotando temperatura ambiente, humedad y tiempos de reposo.
Huerta y conservas
Gestiona un pequeño huerto de variedades autóctonas y se encarga de las conservas de temporada. Su sección explica cómo esterilizar, qué ácido usar y cuándo un frasco está realmente listo.
Postres de cuchara y mesa
Repostera de fin de semana, especializada en cremas, natas y merengues. También propone montajes de mesa sencillos con manteles de lino y vajilla heredada.
Fotografía y estilismo
Fotografía los platos con luz natural en una ventana orientada al norte. Busca que cada imagen muestre la textura real del pan o la sedosidad de una crema, sin filtros que engañen.
Mercados y producto local
Recorre los mercados de barrio cada sábado y documenta qué fruta o verdura está en su mejor momento. Sus ensayos ayudan a planificar el menú semanal según lo que ofrece la temporada.
Aprovechamiento integral
Investiga cómo usar cada parte del alimento: cortezas de pan, pieles de cítricos o tallos de verduras. Publica técnicas para reducir desperdicio sin perder sabor.
Cada artículo pasa por una prueba real en cocina antes de publicarse. Medimos tiempos, pesamos ingredientes y anotamos las variantes que funcionan en climas húmedos o secos. No publicamos una receta si no la hemos comido en nuestra propia mesa.
Nuestra historia
Les ZouZ nació en una cocina pequeña con un horno de segunda mano y la idea de que el pan bueno no necesita prisa. Lo que empezó como un cuaderno de recetas para la familia se convirtió en una bitácora que hoy reúne a quienes prefieren fermentar despacio, comprar en el mercado del barrio y sentarse a la mesa sin aspavientos.
2019 · El primer hornazo
El primer pan de masa madre quedó aplastado y con la miga gomosa. En lugar de abandonar, anotamos cada variable: temperatura de la cocina, hidratación, horas de reposo. Esa libreta de errores sigue siendo la base de todas las recetas que publicamos.
2021 · La decisión del mercado
Dejamos de lado los catálogos grandes y empezamos a trabajar solo con producto de temporada de los puestos del barrio. El cambio fue radical: las conservas saben a verano y los postres siguen el calendario real de la fruta, no el del supermercado.
2023 · La bitácora se abre
Empezamos a publicar los ensayos sobre utensilios, los tiempos de fermentación y los fallos que otros callan. La respuesta fue inmediata: lectores que escriben para contar que su pan por fin subió, o que encontraron una forma mejor de esterilizar los frascos.
2024 · El taller de aprovechamiento
Organizamos sesiones presenciales para enseñar a aprovechar cortezas, verduras pasadas y fruta madura. Fue el primer paso para llevar la filosofía de la casa fuera de la pantalla y comprobar que la cocina pausada también se aprende en grupo.
2025 · Recetario de estación
Cerramos el ciclo con un recetario que sigue las cuatro estaciones, desde las conservas de tomate hasta los cítricos de invierno. Cada receta incluye las variantes que probamos durante años y las notas de quienes las cocinaron en sus casas.
Hoy
Seguimos horneando cada semana, anotando cada fermentación y probando recetas nuevas con lo que da el mercado. La mesa sigue siendo el centro de todo: la nuestra y la de quienes cocinan con nuestras indicaciones.
Bitácora gastronómica
A Table Les ZouZ nace de una cocina pequeña y un horno de leña prestado. Aquí escribo sobre lo que cocino para mi familia y mis amigos: panes de masa madre que fermentan despacio, conservas que guardan el sabor del mercado y postres de cuchara que se sirven en tazones grandes.
Soy Claudia, cocinera casera y vecina de Villa Avilés. Durante años trabajé en una panadería de barrio donde aprendí a respetar los tiempos de la fermentación y a leer la masa con las manos. Ahora comparto ese oficio desde casa, con harinas de molino cercano y fruta de temporada.
No me interesa la cocina de exhibición. Me interesa la que se hace el domingo por la mañana, con delantal manchado y la radio puesta, esa que llena la casa de olor a pan y reúne a la gente alrededor de la mesa sin prisa.
Para quienes empiezan con la masa madre y no entienden por qué su pan no sube. Para los que quieren aprovechar los tomates del mercado antes de que se estropeen. Para los que buscan una cena sencilla que no requiera treinta ingredientes ni técnicas complicadas.
Cada artículo explica el paso a paso con tiempos de reposo, temperaturas de horneado y variantes según la estación. Sin prisas, sin tecnicismos innecesarios y con la idea de que cocinar bien está al alcance de cualquiera que tenga paciencia.
Compro en el mercado del barrio y adapto las recetas a lo que hay. Si los pimientos no están en su punto, se cambia el plato.
El pan necesita horas, no prisa. Respetar los tiempos de reposo es lo que da sabor, textura y digestibilidad.
Las cáscaras, las semillas y el pan del día anterior tienen segunda vida. Escribo sobre técnicas para no desperdiciar nada.
Escribo como hablo cuando estoy en la cocina: directo, con calma y sin adornos innecesarios. Si una receta falla, lo cuento y explico cómo lo solucioné. Si un utensilio no merece la pena, lo digo claramente para que no gastes dinero en algo que acaba en un cajón.
Aquí no hay trucos milagrosos ni ingredientes imposibles de encontrar. Hay harina, agua, sal, tiempo y ganas de compartir una mesa bien puesta.
Nuestra razón de ser
Les ZouZ es un proyecto gastronómico que nace de una convicción sencilla: la buena mesa no necesita artificios, sino ingredientes de mercado, fermentaciones lentas y recetas que respetan el ritmo de cada estación. Aquí no hay atajos ni prisa; hay harinas que respiran, conservas que esperan y postres que se comparten en familia.
Trabajamos con pan de masa madre, fermentación lenta y conservas de huerta. Cada artículo explica el paso a paso con tiempos de reposo, temperaturas de horneado y variantes según la temporada, para que cualquier cocina casera pueda reproducirlo sin complicaciones.
Que quien nos lea recupere el placer de cocinar con calma, aproveche el producto del mercado de barrio y monte una mesa acogedora sin estrés. Queremos que el pan casero, las conservas y los postres de cuchara vuelvan a ser parte de la vida cotidiana.
Publicamos pequeños ensayos sobre utensilios, mercados de barrio y técnicas de aprovechamiento integral de los alimentos. Creemos que cocinar con producto local y ritmo pausado no es nostalgia, sino una forma consciente de alimentarnos y de reunir a los nuestros alrededor de la mesa.